La última vez que cerramos la puerta del taller, no apagamos la luz del todo.
Amelia Ríos nació en un pequeño taller, entre rollos de tela, patrones y el sonido de la máquina de coser. Allí aprendimos que una prenda bien hecha se nota al tocarla, y por allí pasasteis muchas de vosotras: a probaros un vestido, a ajustar un abrigo o simplemente a saludar.
Cerrar el taller físico no ha sido fácil, pero cada vez más nos escribíais desde otras ciudades. Las paredes se nos habían quedado pequeñas.
Cerramos un espacio, no una forma de hacer las cosas. Seguimos eligiendo cada prenda con el mismo mimo, fijándonos en el tejido, el corte y los acabados. Esta tienda online es nuestro nuevo taller, y aquí te atenderemos como si estuvieras al otro lado del mostrador.
Gracias por hacer de aquel lugar algo especial. Esta historia no termina aquí: solo cambia de dirección.
Con cariño,
Amelia Ríos